REIKI USUI TRADICIONAL

Reiki Usui Tradicional®

Reiki es la energía que todo lo impregna, que cambia constantemente, si bien es siempre la misma, a los ojos Reiki, todo está vivo y por lo tanto debe ser respetado: desde las rocas de nuestro jardín hasta la mano de nuestro ser amado.

Según la filosofía hindú, tibetana y china, y ahora también la ciencia moderna, estamos rodeados por un Universo increíblemente vivo, que está hecho de energía. Recientemente los científicos han demostrado, que lo que solía ser considerado como materia sólida, de hecho consiste en partículas de energía que se mueven a enorme velocidad. La solidez es una ilusión causada por la limitación de nuestra percepción. El estado de la materia lo determina la velocidad a la que giran los átomos. Todo es energía y por lo tanto vive y es receptor de energía.

Reiki es evolución cósmica, es como un útero que nos envuelve.

Reiki te revela la senda hacia el relajamiento, que es tan importante en nuestras atareadas vidas.

No lleva adherida ninguna filosofía, dogma ni religión, es pura energía. El tratamiento Reiki es seguro en cualquier situación, independientemente de la enfermedad o el malestar, pero no es un sustituto del cuidado médico profesional. Reiki puede ser fácilmente combinado con la medicina ortodoxa.

La comprensión Reiki en su totalidad es un proceso interminable. Leer uno o dos libros y juntar información no será suficiente. Reiki no puede describirse apropiadamente, ni sus efectos pueden ser determinados por un libro guía. No obstante, mientras uno viva experimentará un continuo crecimiento personal. Lo mejor que puede hacerse, es ir con la corriente y confiar que la vida misma hará llover sus bendiciones sobre ti. El resto es el misterio personal de cada individuo. El intento de desmistificación científica es apenas otro truco de la diminuta parte racional de nuestra mente, para mantener su supremacía como conductora única de nuestras vidas. La “existencia” es y seguirá siendo siempre un misterio, y debe celebrarse en tales términos.

Reiki toma la apariencia de un sistema de sanación espiritual, psíquica y física, pero es mucho más, aún siendo eso.
Reiki es la luz divina que nos constituye esencialmente y que lo constituye todo. Al recibir Reiki o iniciarnos como reikistas estamos alineando nuestra conciencia individual y relativa con la conciencia universal y absoluta. El ego comienza a dejar de estar presente como la ilusión que nos sugestionaba y en su lugar se revela lo que siempre ha sido, nuestra verdadera esencia.Reiki nos cura y nos sana en todos lo sentidos de nuestra existencia y manifestación, porque de hecho estamos disolviendo cualquier definición limitadora de nuestra existencia, en relación a lo único que es, lo divino. Al encontrarnos conscientemente en presencia de la sustancia universal, dentro, alrededor y a través de nosotros, permitimos que ese principio de unidad absoluta sea operativo en sus propios términos de armonía y perfección ilimitada. Esto es lo que significa “conectar” o “alinearnos” con Reiki, en realidad no es una conexión o alineamiento más que del espíritu, de la conciencia.En cada sesión de Reiki tanto el canal como el receptor de la energía, están involucrados en una sanación armónica donde el dar y el recibir constituyen un interjuego dinámico. Cada sesión abre la posibilidad de sanar alguno o varios aspectos del ser en sus distintas manifestaciones y cuerpos, en sus diferentes planos, en su conciencia, en su núcleo álmico, de modo que cada vez que apoyamos las manos en un cuerpo físico, sabemos que las estamos también conectando con el alma de ese cuerpo y que algo de él se estará sanando.Reiki es armonía y plenitud. Es equilibrio y paz, es un regalo de la vida que nos hemos hecho a nosotros mismos.Reiki es una palabra japonesa que significa “fuerza universal de vida” o “energía vital universal”. El “ki” es la misma palabra que el chi o el qi, el término chino para la energía que subyace en todo. Reiki es un sistema para canalizar esa energía hacia alguien, con el propósito de la sanación. Fue descubierto por el Dr. Usui a finales del siglo xix, un profesor de una escuela cristina en japón.
 
SESIONES INDIVIDUALES: Tratamientos cortos.