Las meditaciones grupales de la Luna

serán 1 vez cada 28 días

Si deseas participar en estos grupos ponte en contacto con nosotros: atelierkuthumi@yahoo.com



MEDITACIÓN DE LUNA DOMINGO 15 DE MAYO
ENCUENTRO A LAS 16 HORAS EN
ATELIER KUTHUMI


Debes traer:

Ropa cómoda y blanca, calcetines

Un velón blanco.

Una piedra luna. Si no se dispone de piedra luna sirve un cuarzo transparente.





PROPÓSITO DEL MES:

LA CONFIANZA


El desaliento frena nuestro avance. Nos sentimos decaer ante las dificultades, pero las dificultades son oportunidades de aprendizaje. Somos nosotros quienes debemos decidir qué hacer ante cada situación y cómo afrontar el reto.

Si confiamos en que todo lo que sucede obedece a un propósito, el camino se vuelve más luminoso una vez superados los momentos difíciles. Al aceptar la experiencia y extraer de ella el aprendizaje que conlleva nos volvemos más fuertes, más seguros y más capaces.

Es así como crecemos. Es así como evolucionamos como seres humanos y como seres espirituales.

Por el contrario, si afrontamos la experiencia desde el desaliento, nos quedamos estancados.

Detenemos el avance de la luz en nuestro interior y dejamos el terreno libre a la oscuridad: los miedos, la tristeza, la rabia, la desconfianza… Todas esas emociones que nos han dominado durante tanto tiempo y que necesitan muy poco para volver a reinar en nuestro interior, si las dejamos. Se filtran, muchas veces sin que nos demos cuenta, por los recovecos que abre la desconfianza, entre las grietas que origina el desaliento.

Confiar es permitir que la vida fluya a nuestro alrededor, que siga su cauce, y aceptar que nosotros formamos parte de ella, que nada va en nuestra contra. Confiar es abandonar la posición de víctimas y asumir la de agentes que facilitan el cambio, permitiéndonos ser parte de él, y no luchando para evitarlo.

El cambio forma parte de la vida y, a veces, se presenta de manera brusca o de formas poco agradables que, no obstante, bien conducidas, generan la transformación necesaria. En ocasiones, los beneficios de esa transformación no son percibidos hasta el final del proceso.

Sólo cuando miramos hacia atrás y comprobamos cuánto hemos evolucionado con la experiencia somos capaces de entender y de agradecerla.