Aquí estamos en esta Luna Llena en Piscis, el último signo del zodíaco, regente de la casa 12 y símbolo del retorno a la Fuente. Regido por Neptuno, este signo lleva por símbolo dos peces, nadando en diferentes direcciones. Arquetípicamente relacionados con la imagen de Neptuno y Dioniso. Dos aspectos muy diferentes que describen a este signo de una forma profunda e interesante.
Neptuno, el “mágico” Neptuno, relacionado con la espiritualidad, la Fuente, la inspiración divina, Cristo, la compasión, la empatía, la creatividad, el anhelo, el engaño y Dioniso, el éxtasis, la embriaguez, la lujuria, la adicción, la locura.
Curiosamente estos dos personajes, pueden llevarnos al éxtasis, aunque de diferente manera.
Una de las formas Neptunianas de llevarnos a la locura, es a través del trabajo creativo. Ésta es sin duda una Luna ideal para ello. Ya sea para embriagarse de buena música, de la lujuria de pintar con óleos y perderse en el color, de bailar hasta perder la consciencia o de sentarse frente al teclado y dejar que las palabras fluyan sin orden alguno y sin dirigir las ideas, simplemente dejándo fluir. Ésta es una buena frase para este concepto “dejar fluir”. Confiar lo suficiente como para entregarse a la vida, dejándola fluir, sin querer manipular, organizar, planear, ni siquiera comprender. Simplemente vivir.
El problema es que Dioniso, nos tienta con el alcohol u otras sustancias. Pero lo ideal es poder entregarse a la lujuria de ser, sin sustancia alguna. Simplemente Ser. Crear. Amar.
Plutón, desde Capricornio, en trígono a Júpiter en Tauro, forma un gran Trígono con Mercurio en Virgo, signo al que ha entrado ayer. Este gran aspecto, nos mantendrá con los pies en la tierra, para que no nos desquiciemos demasiado. Mantendrá nuestros ideales focalizados en mantenernos libres, sin jefes, sin autoridad que nos coarte la libertad de expresión.
El Sol y Venus siguen en Virgo también, pero esta vez fuera del gran trígono que formaron para la Luna Nueva pasada. Venus a su vez forma un trígono (120º) con Pallas Athena, la Diosa Virgen que nació de la cabeza de Zeus, sin madre, símbolo de la mujer que rehúsa entregarse al hombre. Símbolo de la mujer sin madre, en conflicto con sus emociones.
Esta es una luna femenina, que invita a los rituales y círculos femeninos, donde las mujeres se apoyan mutuamente y se permiten desnudarse y mostrar todo su esplendor y su dolor.
Venus entra en Libra dos días después de la Luna Llena y Marte entra a Leo el 19.
Los signos de Tierra ( Tauro-Virgo-Capricornio) son los más favorecidos por esta Lunación, y todos aquellos que tengan planetas en estos signos.
Plutón se estaciona directo (finalmente!) el 17, lo que mobilizará el proceso de cambio en el Medio Oriente, que está un poco estancado, desde que se estacionó retrógrado el 8 de Abril, como se ha notado en la frustración de los egipcios en esta semana, y el ataque a l embajada de Israel. Con Saturno en moción directa en Libra y ahora Plutón también marchando hacia adelante, en teoría deberíamos ver un movimiento hacia algún tipo de conclusión. Aunque nos faltan muchos años de Plutón en Capricornio (hasta el 2024) y de su cuadratura a Urano en Aries (hasta el 2016).
Debemos aceptar este cambio de consciencia como algo positivo que realmente es, aunque signifique unos cuantos baches en el camino.
La Luna en Piscis se encuentra cerca de Ceres, la Gran Madre, la Madre Tierra, como si quisiera recordarnos una vez más, que en este maravilloso lugar donde vivimos, la responsabilidad de mantenerlo en todo su esplendor, es nuestra.

astrología arquetípica