Aquí estamos otra vez con un Luna Llena que es además otra Super Luna, cuando la Luna se encuentra en su perigeo (su punto más cerca a la Tierra) y alineada con el Sol y la Tierra.

Esta vez es el ángulo Aries (el Sol) y Libra (la Luna) lo que también equivale decir, entre los arquetipos de Marte (Aries, masculino) y Venus (Libra, femenino). Esto trae nuestra atención al hecho de cuánto han cambiado a través de los tiempos, estos dos arquetipos. No sólo los arquetipos pero también los roles correspondientes.
Desde la aparición en nuestra consciencia de los arquetipos femeninos, contenidos en los asteroides descubiertos entre Marte y Jupiter: Juno, Vesta, Ceres y Pallas Athena y la posibilidad de reconocerlos como parte de nuestro sistema solar, a través de las efemérides correspondientes, un vuelco hacia el poder femenino, perdido con la aparición del catolicismo, se hizo sentir desde ese momento.
Las mujeres pasamos de ser sólo “esposas” o “solteronas” o “prostitutas”, a ser madres solteras, mujeres de negocios, profesionales, políticas, científicas, etc. Los hombres comenzaron a tener que acostumbrarse a tener un mujer como “jefe” y a que su mujer gane más que él. El cambio había comenzado.
Ahora estamos en otro cambio de arquetipos y de roles, donde tanto el hombre como la mujer se encuentran en situaciones más equitativas y el sentimiento de que en la pareja los dos están en el mismo barco y por tanto deben remar en unísono, nos ha traído, a hombres que abiertamente disfrutan de ser padres, cambiando pañales, cuidando de sus hijos en público, llevándoles al colegio y recogiéndoles, etc. Un magnífico espectáculo. No hace mucho estaba en un restaurante de Barcelona con un amigo de unos 70 años y en la mesa al lado de la nuestra había una pareja joven con dos pequeños niños, uno de los cuales se pasó la mayor parte del tiempo en los brazos del padre que daba de comer y calmaba al infante, cuando éste se excitaba, mientras la madre se ocupaba del otro. Mi amigo discretamente admiraba el espectáculo desde nuestra mesa y suavemente murmuró en mi oído: “Esto no hubiese sido posible en mis tiempos”.
Así es, las cosas han cambiado y siguen cambiando. Pero aún no lo suficiente, desde el punto de vista de las mujeres.
Esta Luna Llena ocurre justo el día que Marte y Saturno se oponen en Aries y Libra, respectivamente. Esta oposición parece iluminar el hecho de que debemos aceptar nuestras limitaciones y las de nuestra pareja.
Hay una sensación tremendamente humana en esta combinación, donde la idea de una pareja perfecta se disuelve para dar lugar a la aceptación de las limitaciones de ser humanos y mortales.
Las imperfecciones no son enemigas del amor, todo lo contrario, es en nuestra humanidad que el amor tiene una posibilidad. Es justamente cuando el enamoramiento y la fantasía comienzan a mermar y comenzamos a ver la realidad de nuestra asociación con otro, de nuestras relaciones, que el amor tiene su oportunidad.
Hay 5 planetas en Aries con 4 de ellos opuestos por Saturno, nos confrontan con la realidad del presente y las limitaciones y ventajas del mismo. La sabiduría de Saturno, no es sólo limitante, sino que nos muestra el camino hacia el éxito, a través del trabajo duro, la dedicación, la perseverancia y sistema. El talento en sí mismo, no es suficiente. Debemos confrontarnos con obstáculos y fracasos, para poder desarrollar la fuerza interior necesaria para lograr nuestros cometidos. Este proceso es la enseñanza de Saturno. La aceptación de nuestra mortalidad y la de nuestro compañero/a, es otra.
Marte también se encuentra en camino a encontrarse con Mercurio aún en su moción retrógrada hasta el 23, cuando se estacionará para reiniciar su camino hacia adelante, cosa que hará en oposición a Saturno.
Para aquellos que escribimos, el bloqueo es posible, aunque la re-estructuración de la forma en que lo hacemos es una mejor opción. La re-organización de nuestros papeles, desde contratos, deudas, demandas, juicios, hipotecas, todo se encuentra en revisión bajo este patrón planetario. No nos queda otra que hacernos cargo de ello.
El espíritu competitivo de Aries se encuentra ante la evidencia de las posibilidades y limitaciones de cada uno. Quizás no es siempre el “ganar”, sino el “aprender” de nuestras limitaciones y la de nuestros competidores donde radica la enseñanza. Y la enseñanza en estos casos es normalmente la liberación, creatividad, innovación. Desarrollar paciencia es otro magnífico regalo de Saturno.
Escucha tu corazón y sigue el impulso Ariano, pero con los ojos abiertos, la mente clara y los pies en la tierra.

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