Allí por el año 1977, precisamente el 18 de Octubre, este “planeta menor” fué descubierto por Charles Koway, entre las órbitas de Saturno y Urano. Se le llamó 95P /Chiron. Primero se lo clasificó de Asteroide y luego como Cometa. Para la Astrología se comporta como un asteroide y por supuesto de absoluta importancia.
Chiron o Quirón es el centauro más civilizado de la Mitología Griega. Fué entrenador de grandes héroes, como Hércules y Jasón.
Debido a una herida en su rodilla, por una flecha de su amigo y discípulo Hércules, envenenada con la sangre de la Hydra, un animal mitológico, representa el “curador-herido”, símbolo de psicoterapeutas, quiroprácticos, curadores naturales y alternativos. Representa aquel o aquella que puede ayudar al proceso de curación de otros pero no a sí mismo.
En la carta astral Quirón por su posición en los signos y las diferentes casas nos habla de esa herida profunda y casi siempre inconsciente que nos acompaña a lo largo de la vida y que nos cuesta sanar, Por supuesto, que la comprensión de ello nos acerca a la curación. Curar el dolor con el dolor mismo, parece ser su mensaje.
Su significado es parecido al de Saturno, su padre en la Mitología Griega. Negado por su madre, quien se horrorizó al verlo, se crió con otros y solo.
Aprendió las ciencias curativas de Tetis, la Diosa del Mar, madre de Aquiles, y de Apolo a luchar y convertirse en entrenador de héroes.
El concepto de la herida que Quirón representa en nuestra carta astral, nos confronta con el hecho de que no somos invencibles, y con nuestra parte humana. Con el hecho de que la herida viene de adentro en vez de a través de experiencias dolorosas.
Esta herida ocurre muy temprano en nuestro desarrollo, por tanto tiene directa conexión con nuestra relación con Madre. Nuestra madre y la Madre arquetípica. Esto dá origen a una serie de mecanismos de defensa que nos especializamos en aplicar. Cuando decimos: “Yo de esto paso”, casi seguro que es lo contrario y es un buen indicador de dónde puede generarse el sentido de la herida y nuestro más profundo dolor.
Quirón ha estado viajando por Acuario desde Febrero del 2005 y se ha pasado los últimos 2 años viajando al lado de Neptuno en los últimos grados de este signo. Tanto en las artes como en la moda hemos visto el espíritu Acuariano de “todos somos iguales” y el resurgimiento de técnicas de curación en grupos. Terapias de grupo como las Constelaciones Familiares y el Psicodrama. Nuestra conexión y amistades a través de FaceBook y otras redes sociales ha sido sin duda un símbolo de estos dos planetas transitando este signo de la Amistad y la Tecnología. Urano desde Piscis también ha influído en este proceso.
Pero Quirón acaba de entrar en Piscis y lo seguirá Neptuno en Abril. Al mismo tiempo que Urano deja Piscis para entrar en Aries.
Se inicia así una nueva etapa colectiva, como ocurre cada vez que estos planetas generacionales cambian de signo.
Este es un momento vital para nosotros y el que así no lo sienta, debe meditar un poco.
Quirón en Piscis nos pondrá en directo contacto con el dolor de ser humano. Con la toma de consciencia de lo magnífico y lo limitante de nuestra humanidad. Neptuno a su vez, nos confrontará con el resultado de nuestras creencias y lo que llamamos religión, y el efecto que esto tiene en nuestro entendimiento de la vida. Realmente debemos comprender la división entre lo divino y lo humano y la importancia de abrazar los dos conceptos para poder ser felices.
Toda religión o ideología que tienda a separar estos dos conceptos deberá ser cuestionada. Esto no nos ha causado más que dolor y el eterno anhelo de dejar nuestro humanidad para convertirnos en seres divinos.
Pero es que el paso por la vida es debido a nuestra humanidad y es a través de ella que nuestra imaginación nos puede llevar a donde queramos.
La aceptación de nuestra humanidad y nuestra sombra o lado oscuro o bestia, como me gusta llamarle a mi, nos permite sentirnos completos en aceptación y humildad. Libres para vivir en nuestra parte divina y comprender que todo lo humano es común a todos. Es decir, es precisamente en nuestra humanidad donde aprendemos que todos somos UNO.
Estos conceptos se harán cada vez más evidentes en nuestra vida cotidiana a medida que Quirón y Neptuno comienzan su viaje por el último signo del zodíaco.
Nadie que está vivo ha experimentado a Neptuno en Piscis, pero Quirón estuvo en Piscis hace 51 años, todos aquellos que tengan esta edad, estarán pasando el retorno de Quirón, punto alquémico importantísimo en el proceso de nuestro desarrollo, sobre todo por que sólo ocurre una vez en la vida, a no ser que vivamos más de 100 años. Es al principio de los 50 años cuando de alguna forma nos vemos forzados a comenzar a aceptar nuestra humanidad en el comienzo del proceso de envejecimiento. Es en este retorno cuando confrontamos nuestra herida cara a cara y debemos urgar en ella para poder curar.
La física cuántica propone que no hay fenómeno alguno sin el observador, es decir si no estamos aquí para vivirlo, no existe. Esto, de alguna forma, nos dice que sin este cuerpo que lleva lo que llamamos alma, no habría alma alguna. El concepto de MENTE es muy amplio y se puede ver desde muchas dimensiones.
Para los orientales Mente es casi una mala palabra, pero sin mente no estaría yo escribiendo estas palabras.
Sí es cierto que una buena horita o media hora cada mañana de meditación nos ayuda a vivir mejor, casi diría yo media hora de meditación y media hora de contacto con la Naturaleza, aunque sea un paseíto por un parque, nos ayuda a redordar lo que es importante y la vitalidad de vivir en el momento presente.
Quirón curaba con hierbas, curaba enseñando a vivir en paz con uno mismo, haciéndonos cargo de esa herida, que muchas veces parece una realidad pero no es más que una ilusión de una separación que puede o no haber ocurrido.
Quirón en Piscis nos traerá a la consciencia nuestras creencias y lo que hacemos por ellas. Aún en el mártir hay una arrogancia y una omnipotencia que nos acerca a una falsa conexión con Dios.
Es a través de este pequeño cuerpo que se mueve entre las órbitas de Saturno (el orden, lo establecido) Y Urano, (la independencia y la libertad) que aprendemos a encontrar un lugar de balance y autenticidad. Es Quirón quien nos conecta con esto dos extremos y sirve de puente entre los dos.
Quirón y Neptuno en Piscis nos enseñarán a comprender la compasión y a tomar responsabilidad por la herida del mundo.
astrologia arquetipica